Nuevos hallazgos en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Por muchos es sabido que la Ciudad de México se edificó sobre la gran México-Tenochtitlán, y que con la Conquista todo quedó sepultado. Hoy el trabajo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha rendido frutos -una vez más- y han logrado la localización y descubrimiento de nuevos vestigios de lo que alguna vez fue la capital del imperio Mexica y que actualmente ocupa el Centro Histórico.



Primer hallazgo (7 de junio de 2017)

En la calle de República de Guatemala, a espaldas de la Catedral Metropolitana, fueron descubiertas dos edificaciones que estuvieron en uso desde 1481 hasta 1519: un edificio dedicado a Ehécatl, dios del viento; y una plataforma que está delimitada por la Cancha del Juego de Pelota.

Siete años de trabajo y gracias al Programa de Arqueología Urbana (PAU) permitieron que éstas construcciones fueran puestas al descubierto y con ello nuevos testimonios de lo que fue la vida en la gran Tenochtitlán y que al día de hoy yacen en el subsuelo del Centro Histórico.

La ubicación del Templo de Ehécatl muestra que estaba dispuesto frente al adoratorio de Tláloc localizado en el Templo Mayor. Se trata de una estructura rectangular de 34 a 36 metros de longitud que en la parte posterior tiene dos cuerpos circulares separados por un andador de 1.10 metros.

En el mismo predio se encontró una plataforma de nueve metros de ancho que limita con la Cancha del Juego de Pelota, la cual estaba alineada al adoratorio de Huitzilopochtli, y en la que se encontraron los restos de una escalinata por la que se cree pudieron ingresar los combatientes al juego. Bajo el piso de la escalinata pudieron ubicar una ofrenda ritual compuesta por varios grupos de cervicales humanas correspondientes a una treintena de individuos con edades entre los cero y seis años hasta jóvenes.



Segundo hallazgo (3 de julio de 2017)

A casi un mes de que el INAH diera a conocer el hallazgo del templo de Ehécatl y la Cancha del Juego de Pelota; se hace público que en el calle de República de Perú, también en el Centro Histórico, se encontraron restos de un recinto que pudo pertenecer a nobles mexicas que habitaban Colhuacatonco.

Colhuacatonco "Lugar donde da vuelta el agua" (náhuatl) fue un barrio, que de acuerdo a los relatos de Fray Bernardino de Sahagún, resistió el asedio de la conquista y que sus pobladores posiblemente fueran originarios de Culhuacán. La evidencia arqueológica demuestra la resistencia que pusieron ante la caída de Tenochtitlán y que la edificación continuó en uso aún después de la caída del imperio Mexica.

En el predio que ocupó una vecindad en el siglo XX se ubicó un recinto que pudo estar destinado a actividades ceremoniales y que conserva su piso en excelentes condiciones con una construcción similar a las superficies que se pueden ver en el Templo Mayor. En el lugar se halló un círculo al centro con pintura negra y huellas de un fogón; el espacio estaba precedido por una antesala y un patio hundido que conservan parte del recubrimiento estucado y muros de pierda y adobe.

La antesala fue hallada con modificaciones que hacen suponer que los habitantes del lugar, aún con la Conquista, continuaron con ritos como entierros de individuos a la usanza de sus antepasados: realizando inhumaciones dispuestas con ofrendas como una figura de un coyote, un cajete trípode Azteca III, una pulsera de conchas, un par de navajas de obsidiana, un cajete y una olla miniatura.

Los hallazgos de la calle de República de Guatemala han resultado una cápsula del tiempo para los arqueólogos del INAH quienes han encontrando en sus ruinas objetos que datan desde el periodo Posclásico Tardío, la Conquista, la Colonia, hasta el siglo XIX. 


La Ciudad de México nunca deja de sorprendernos, y aunque es verdad que cada uno de estos hallazgos sacan poco a poco a la luz el esplendor de lo que fue la gran Tenochtitlán, aún falta mucho trabajo por hacer; cada calle y construcción del Centro Histórico de la Ciudad de México sigue guardando edificaciones y vestigios de lo que fue la vida de los mexicas antes de la Conquista y que gracias al espectacular trabajo del Instituto Nacional de Antropología e Historia podemos seguir conociendo. 

Si quieres saber a detalle sobre los recientes hallazgos, puedes consultar los siguientes links con los boletines oficiales del Instituto Nacional de Antropología e Historia:




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